Las panelistas del programa admitieron sentirse frustradas por la falta de control total sobre sus hijos adolescentes en un mundo digital. Insistieron en que los padres deben enseñar herramientas de autocontrol en lugar de vigilar cada paso, como compartir la clave del celular, para que los chicos aprendan a discernir entre lo bueno y lo malo en redes sociales.
Georgina contó que prefiere la confianza mutua con su hijo y le aconseja revisar cuentas sospechosas, fomentando su capacidad de juicio propio. Destacaron que a los 15 años los adolescentes siguen siendo manipulables y que los padres deben permitir pequeñas mentiras inofensivas para que desarrollen independencia, evitando dejarlos sin recursos al crecer.
Concluyeron que educar hoy es más difícil por la inmediatez y el miedo a masacres escolares, pero el diálogo y los límites claros construyen vínculos sólidos, más allá del tiempo disponible pese a trabajos exigentes.