En un colegio de Ramos Mejía, estudiantes de sexto año simularon un fusilamiento durante la presentación de la ropa de egresados, avalada por autoridades que facilitaron el patio y equipo de audio. Los chicos "fusilaron" simbólicamente buzos de promociones anteriores ante alumnos de primer año de 12-13 años.
La coreografía incluía poner los buzos adelante, disparos con sonidos y caídas al piso como fusilados, en un chiste de pésimo gusto inspirado en redes sociales. Ocurrió algo similar en colegio de Palomar y posiblemente más, en una peligrosa moda adolescente.
El colegio tomó acta y trabaja preventivamente para evitar que festejos deriven en estas situaciones, sin más sanciones en provincia de Buenos Aires. Preocupa el impacto en menores viendo violencia simulada.