Expertos en educación y psicología destacaron que el tiroteo en la escuela de San Cristóbal, Santa Fe, donde un menor de 15 años mató a su compañero Ian de 13 años con una escopeta del abuelo e hirió a otros dos, se pudo haber evitado si se hubieran atendido las alertas de bullying previas. El fiscal Carlos Botero confirmó que el agresor, no punible por ley, está en un centro de cerramiento total con medidas de protección acordadas en audiencia.
En el debate, se enfatizó la necesidad de intervenir en el bullying trabajando con el agresor, víctimas, escuela, familias y comunidad para romper el secreto y la normalización. María y otros panelistas señalaron que las redes sociales potencian el problema, con adultos faltando autoridad y consecuencias, y ejemplos como insultos cotidianos que se imitan de figuras públicas.
Se mencionaron señales de alerta como cambios en el comportamiento, falta a clases y aislamiento, y la importancia de "interrumpir" humillaciones en el momento. Críticas a la escuela por secretear casos enviando solo a víctimas a terapia sin confrontar agresores. En pueblos pequeños como San Cristóbal, el bullying continúa fuera de la escuela.
Se subrayó el prejuicio contra la psiquiatría y salud mental, estigmatizando tratamientos que podrían haber ayudado a agresores o víctimas. La tragedia, similar a Patagones y Rafael Calzada, surge de alertas ignoradas por familias, docentes y sociedad.