En una escuela de El Palomar, egresados de quinto año presentaron su acto de inicio con una performance que simuló un pelotón de fusilamiento: sonaron sirenas de emergencia, sacaron a alumnos de aulas, disfrazados con máscaras y buzos apuntaron con armas falsas, disparando ruidos y espuma.
La dirección avaló y autorizó la puesta en escena durante horario escolar, con niños pequeños en patios. El video se viralizó generando indignación; la escuela eliminó contenidos completos de redes y editó publicaciones celebrando "alegría y energía" del grupo, afirmando "es posible empezar distinto".
El panel cuestionó la autorización docente, criticando falta de límites a adolescentes y confusión adulta, en contexto de violencia escolar reciente como San Cristóbal. Intentos de contacto con escuela sin respuesta.