Egresados de quinto año en una escuela de El Palomar presentaron su acto de inicio con una performance que simuló un pelotón de fusilamiento: sonaron sirenas de emergencia, sacaron a alumnos de aulas, disfrazados con máscaras y buzos apuntaron con armas falsas, disparando ruidos y espuma, todo durante horario escolar con niños pequeños presentes.
La dirección avaló y autorizó la puesta en escena, pero el video se viralizó generando indignación en redes sociales. La escuela eliminó contenidos completos de sus perfiles y subió una versión editada describiéndolo como un "momento divertido" con "alegría y energía", demostrando que "es posible empezar distinto".
Panelistas cuestionaron la autorización de directivos y docentes, destacando la falta de límites pese al contexto reciente de tiroteo en un colegio. Argumentaron que, aunque sea humor negro adolescente, adultos deben frenar tales acciones en un establecimiento educativo, especialmente simulando emergencias y disparos frente a niños pequeños.
Revelaron que se trata de un colegio alemán, conocido por rigidez, pero nadie encendió alarmas. Insistieron en que no se entiende la diversión adolescente actual, pero enfatizaron la responsabilidad adulta para evitar confusiones y riesgos en el ámbito escolar.