La reportera aguardaba en el cementerio municipal de San Cristóbal la llegada del cortejo fúnebre de Ian Cabrera, tras breve bendición en la iglesia local y paso por el Club Independiente donde el chico de 13 años jugaba fútbol. El traslado desde el velorio cubre 15 cuadras a baja velocidad.
La caravana incluye familiares y comunidad; distancias cortas facilitan el recorrido. No se detalla ceremonia extensa en iglesia, solo minutos para la bendición antes de continuar al club y cementerio para la sepultura.