En el colegio alemán de Ciudad Jardín del Palomar, alumnos de sexto año presentaron sus buzos egresados con un simulacro de fusilamiento, escenificando ejecuciones en el patio mientras caen uno a uno ante un paredón ficticio. El video, viral tras el tiroteo de San Cristóbal, muestra risas con sonidos de disparos, trivializando la violencia.
Otro caso en un colegio de Ramos Mejía mostró similar performance: eliminan simbólicamente la ropa vieja con un acorazado que deriva en ejecución. La institución alemana emitió un comunicado lamentando el hecho, sin aval de autoridades, reconociendo fallos en supervisión y pidiendo disculpas por ofender la memoria histórica y contexto social.
Panelistas criticaron la banalización de traumas en una sociedad violenta influida por series y películas, cuestionando responsabilidades de colegios y padres. Insistieron en charlas sobre violencia, bullying y rol educativo de las escuelas más allá de lo formal, especialmente en contextos sensibles como el reciente tiroteo escolar.