La empresa china Agibot puso en marcha su robot humanoide número 10.000, marcando un hito en la producción masiva de robótica avanzada. Este logro representa el paso de la fase experimental a la implementación a gran escala en fábricas, logística, servicios y asistencia.
China intensificó su apuesta por la robótica humanoide con modelos que practican deportes como el tenis, baten récords de velocidad y replican movimientos humanos con precisión. El crecimiento se impulsa por inteligencia artificial avanzada, sensores de última generación y sistemas de aprendizaje automático que permiten adaptarse a tareas diversas.
Especialistas destacan que esta producción masiva consolida la robótica en la industria y vida cotidiana, aunque plantea desafíos en empleo, regulación y seguridad.