La empresa china Archibot alcanzó la producción de su robot humanoide número 10.000, destinados principalmente a fábricas para reemplazar mano de obra humana.
Los robots chinos son más baratos que los estadounidenses, con precios por debajo de 10.000 dólares, superando a modelos como Optimus de Tesla en costo y habilidades.
Se prueban en líneas de producción automotriz y realizan tareas hogareñas o de atención al público, demostrando avances en ferias de tecnología.