El anestesiólogo Carlos Bollini, vicepresidente de la Asociación de Anestesiología, reveló detalles sobre la muerte por sobredosis del médico Alejandro Salazar, quien usó anestésicos como propofol y fentanilo sustraídos del Hospital Italiano en supuestas fiestas privadas.
La asociación se enteró de la muerte el viernes 20 de febrero, inicialmente como posible suicidio; la hermana de Salazar les contó de las fiestas del propofol involucrando a un médico prestigioso del Italiano, lo que llevó a denuncias contra dos anestesiólogos que admitieron consumo personal, no fiestas masivas.
Bollini minimizó el alcance: niega marketing extendido o grupo grande, atribuye rumores a redes sin pruebas y enfatiza que solo denuncian hechos comprobados; la justicia halló trazabilidad de drogas en casa de Salazar tras allanamientos.
Criticado por periodistas por subestimar casos previos de robo de fármacos hospitalarios, Bollini insistió en que la seguridad depende de la ética profesional y trazabilidad por lotes, no en cadenas infalibles, reconociendo adicciones en médicos como en la población general.