Alicia, esposa de César, negó en vivo haber entregado la casa de sus vecinos Dulce o Lucy a ladrones durante un robo en Paraguay, pero admitió que su marido tenía armas ilegales, las fotografiaba apuntando al aire y las vendió recientemente por orden suya.
Alicia contó que oyó ruidos esa noche pero no salió por miedo a poner en riesgo a su familia, hijos y nietos; no llamó al 911 aunque sí ayudó en robos previos a la misma vecina. Negó hablar con Dulce tras el robo y rechazó acusaciones de venta de drogas, invitando a análisis de sangre a los muchachos que paran en su casa a tomar cerveza.
Reveló que se separó de César hace días tras descubrir su infidelidad con la vecina damnificada, confirmado por mensajes y crónica televisiva; acusó a la pareja de vender un terreno dado a un discapacitado amigo suyo. Admitió que César era violento en fotos pero niega hostigamiento, y la justicia lo citó por el caso.
El panel cuestionó la tenencia ilegal de armas, fotos amenazantes y posible complicidad; Alicia defendió que no denunció por no tener miedo y priorizó su reputación en el barrio. Anunciaron continuación mañana con posibles respuestas de Lucy.