El tirador de la escuela en San Cristóbal rompió el silencio ante sus abogados y admitió que agarró la escopeta, disparó y mató a Ian Cabrera de 13 años, reconociendo que comprendía sus acciones pese a los testimonios de testigos.
El menor reveló estar en tratamiento psicológico desde hace tiempo con ideas suicidas desde los 10 u 11 años, se sentía un bicho raro y aislado, negando buscar a alguien en particular sino querer atacar a todos, sin mencionar bullying específico en la escuela.
En vivo desde la escuela, se mostró la escena del crimen: el baño donde el tirador armó el arma, el lugar donde cayó Ian, la escalera entre columnas donde disparó, el patio por donde escaparon los chicos saltando rejas y dejando bicicletas y mochilas adentro.
El portero y un asistente docente lo redujeron, dejando la escopeta con dos cartuchos en el césped; hay dos heridos con perdigonazos no graves. Hoy fue el adiós a Ian, clases suspendidas hasta el lunes con atención psicológica en grupos reducidos.