En San Cristóbal, Santa Fe, tras el tiroteo escolar donde un joven de 15 años mató a Ian de 13 años, la abuela de Delfina, Pamela, reveló un submundo de violencia, drogas y falta de salud mental: Delfina, compañera del tirador, fue tajeada por agresores al querer dejar un grupo y huyó del pueblo mientras ellos siguen libres.
Panelistas destacaron peleas filmadas en la puerta de la misma escuela para viralizar en redes, ausencia de adultos y tolerancia tácita; Pamela contó que San Cristóbal está lleno de droga desde hace siete años, más que kioscos, con robos para comprarla, y describió su lucha personal con hijos adictos, exigiendo un psiquiatra full-time en el hospital ya que el actual atiende pocas horas y no da abasto.
El tirador mostraba señales previas como autolesiones, posteos con armas en TikTok y Discord desde marzo, compartiendo contenido de masacres escolares; tras el ataque, recibió mensajes en redes como "héroe" pero también críticas por "irrelevante" fuera de Argentina, sugiriendo motivación por desafíos virales para ganar "rango" en comunidades tóxicas.
Expertos como Gabriel Prosperi y Gabriel Zurdo explicaron influencia de plataformas oscuras (Discord, 4chan, Red 764) con nihilismo extremo, misoginia y odio que incentivan violencia; datos oficiales muestran solo 4 psiquiatras infantiles por 100 mil chicos en Argentina, y falta de monitoreo en redes pese a herramientas como Gaggle en EE.UU.
Pamela insistió que la droga genera enfermedades psiquiátricas como esquizofrenia, requiriendo medicación urgente, y pidió ayuda profesional para prevenir tragedias en pueblos chicos que reflejan problemas nacionales.