Los abogados Mariana y Néstor Oroño, defensores del menor de 15 años autor del tiroteo en el colegio de San Cristóbal, Santa Fe, donde mató a Ian de 13 años e hirió a otros con una escopeta del abuelo, confirmaron que el adolescente está en shock, angustiado y con tendencias suicidas previas, incluyendo autolesiones. El menor permanece privado de libertad en un centro de minoridad en la capital provincial, acompañado por sus padres, con intervención de un equipo interdisciplinario que inicia evaluaciones hoy.
En la entrevista en vivo, los letrados detallaron que el chico no se abría con su psicóloga reciente, pese a intentos de suicidio conocidos por la familia, y que los padres no percibieron señales de la tragedia esa mañana, ya que el padre habló con él por teléfono minutos antes sin indicios. Insistieron en no justificar el acto, sino colaborar para esclarecer el hecho y aplicar medidas de seguridad curativas por su inimputabilidad, en régimen cerrado inicialmente, revisables hasta los 18 años o según evolución.
Testimonios de alumnos describieron el terror: un chico oyó estruendos en el baño, vio al tirador con el arma y corrió al escuchar más disparos; otro lo vio con mirada perdida, saludó pensando en broma hasta ver sangre en Ian. Madres del colegio lamentaron la falta de seguridad en el "pueblo tranquilo", señalaron problemas sociales y se sintieron víctimas de un sistema fallido, mientras una hija consternada notó que el agresor parecía "persona buena".
El programa mostró imágenes en vivo del velorio de Ian en San Cristóbal, único hijo de una familia con dificultades para concebir, fanático de River y jardinero como su papá municipal, con el pueblo en luto en duelo colectivo. Panelistas debatieron estigma de salud mental post-pandemia, redes sociales, videojuegos violentos y falta de recursos en escuelas e internaciones por ley de salud mental.