Un chico de 15 años ingresó a la Escuela Normal Mariano Moreno de San Cristóbal, Santa Fe, con una escopeta traída de su casa, donde vive con su madre y padrastro ex policía cazador. Durante el izado de bandera en el patio, abrió fuego matando a Ian Cabrera de 13 años, hiriendo a dos más y recargando con habilidad de cazador, llevando balas en el pecho. Un celador y preceptor lo redujeron cuando se le trabó el arma tras 6 o 7 disparos.
Pablo Olivares reporta en vivo desde la plaza frente al hospital, a 200 metros de la escuela en esta ciudad de 16.000 habitantes con 4 colegios técnicos. Padres y alumnos reclaman seguridad tras el shock; una madre contó que su hija quedó paralizada a tres metros cuando el tirador pasó apuntando. Mencionan corte previo en la cara a una chica por agresora de la escuela y piden justicia.
Un padre anónimo en línea revela que el agresor era "muy buen alumno, educado y correcto", saludaba siempre, jugaba básquet y no había denuncias de bullying conocidas por padres en chats ni reuniones escolares. Padres desconocían videos virales de agresiones; el agresor tenía hermana menor en la misma escuela, padre internado por adicciones y reciente separación familiar.
En estudio, Paulino Rodríguez debate con Jorge Monaster, abogado penalista, la imputabilidad: la nueva ley penal juvenil entra en septiembre, no aplica aún; califican homicidio premeditado sin justificación, critican política abolicionista por falta de régimen previo para menores con problemas familiares o drogas. Insisten en priorizar víctima sobre agresor y cuestionan si hubo alertas ignoradas en escuela.
Comunidad en luto busca respuestas; no se confirma bullying generalizado pese a rumores, pero destacan núcleo familiar violento y acceso a arma. Padres dudan ahora si enviar hijos al colegio por miedo.