La tragedia en la escuela número 40 Mariano Moreno de San Cristóbal, Santa Fe, continúa conmocionando a la comunidad con testimonios escalofriantes de testigos y familiares. El alumno de 15 años, identificado como Ian Cabrera, disparó con la escopeta de su abuelo, matando a un compañero de 13 años e hiriendo a otros. El fiscal confirmó su inimputabilidad por ser menor, mientras la investigación revela disfuncionalidad familiar: la madre es docente con licencia psiquiátrica y regenta una forrajería, y el padre, camionero con presuntos problemas de adicción, abandonó el hogar hace dos años. El agresor recibía apoyo psicológico del Ministerio de Educación santafesino.
Alegra Esperanza Fernández Núñez, compañera de la víctima, relató el terror: justo antes de izar la bandera, oyó disparos que creyó portón cayendo, corrió, intentó entrar a su casa sin éxito y se escondió detrás de una planta. Otras madres como Tatiana describieron el caos inicial, con niños escapando y padres buscándolos en pánico; la madre de Ian preguntó en el grupo de WhatsApp del curso sin respuestas inmediatas. Una alumna de 15 años vio al agresor a un metro, rozándole una bala la cabeza mientras huía del aula al patio.
Bruno, de 13 años, saltó de la escalera del segundo piso para escapar, recibió perdigones tras mochilazo al agresor y rompió un portón para huir hacia la ruta con otros cuatro chicos. Padres como Laura llegaron angustiados, mientras profesores del club Independiente, como Alessandro y Luis, describieron a la víctima como un chico bueno, sin maldad, conocido desde pequeño. La comunidad de 15.000 habitantes deposita velas en la escuela y clama por contención psicológica urgente ante ataques de pánico y traumas.
Se menciona bullying previo en la zona y necesidad de respuestas institucionales para seguridad escolar. Reportero Diego de Marco cubre en vivo el duelo colectivo, destacando la inocencia de los niños afectados.