El menor de 15 años conocido como Leo, quien mató a Ian Cabrera de 13 años e hirió a dos alumnos en la Escuela Normal Mariano Moreno de San Cristóbal con una escopeta del abuelo, no sufría bullying según testimonios de madres, docentes y vecinos. Familiares como Carmen, madre de un testigo que tuvo contacto visual con el agresor, negaron cualquier indicio previo de acoso, describiendo a Leo como adaptado socialmente, con amigos, buenas notas y respetado. Rumores de problemas familiares circulan en el pueblo chico de 15.000 habitantes, pero nadie lo mencionaba abiertamente.
El agresor salió del baño gritando "sorpresa", disparó cuatro veces y fue reducido por un empleado no docente al intentar recargar. Testigos relataron pánico, con alumnos huyendo por puertas abiertas mientras docentes se resguardaban. No hubo pruebas pendientes ni evaluaciones que expliquen el brote, y se especula un posible psicótico, aunque la justicia investigará.
Leo fue trasladado a un centro de menores en Santa Fe capital para tratamiento judicial, descomprimiendo tensiones locales. La víctima Ian Cabrera, ingresante de primer año y jugador del Club Independiente, era descrito como una "hermosa personita". Docente Carolina Morel y presidente del club Andrés Jiménez confirmaron ausencia de conflictividad previa en el curso de tercer año de Leo.
La comunidad enfrenta duelo con sepelio previsto para mañana, contención familiar clave para evitar linchamientos y recomponer tejido social en un lugar donde todos se conocen desde jardín. Se urge respuesta institucional del colegio y énfasis en salud mental.