Se cumple exactamente un mes del inicio de la guerra entre Israel e Irán, sin señales de resolución pese a las predicciones de Donald Trump de que duraría tres o cuatro semanas. Teherán permanece a oscuras tras ataques israelíes que cortaron el suministro eléctrico, mientras bombas racimo iraníes impactan Tel Aviv perforando la cortina de hierro.
El conflicto genera impactos económicos globales: el barril de petróleo Brent subió un 55% a 112 dólares y el gas se encareció más del 70%. Argentina se posiciona como alternativa para suministrar gas licuado ante la crisis en el estrecho de Hormuz, donde 26 países destacaron su potencial en una reunión en Buenos Aires.
En Argentina, operativos de seguridad extrema rodean la embajada de Israel en Buenos Aires por amenazas y el contexto bélico. La diputada María Celeste Ponce (La Libertad Avanza) apoyó públicamente a Israel como "pueblo elegido", generando críticas por avivar tensiones ante advertencias iraníes contra Javier Milei, quien mantiene su viaje a Israel el 20 de abril para encender una antorcha en el Día de la Independencia junto a Trump y Netanyahu.
Benjamín Netanyahu tuiteó concediendo acceso pleno al cardenal Pizabala a la iglesia del Santo Sepulcro tras ataques iraníes a sitios sagrados. Desde Tel Aviv, el periodista Gabriel Ben-Tazgal reporta merma en misiles iraníes (de 90 a 10 diarios), ataques a infraestructura económica como plantas petroquímicas y posible intervención terrestre de EE.UU. en el estrecho de Ormuz.