Carlos Peteco Aguirre se presenta en un video humorístico en el programa, recordando supuestos encuentros infantiles con el conductor Mario en San Isidro jugando rugby y tomando té en casa de su tío Juan Martín Aguirre.
Peteco lamenta la decadencia de Argentina, que pasó de ser la París de América a tener pobreza, y muestra imágenes antiguas de trenes a Mar del Plata con mamaderas de vidrio, comidas paqueteras y pasajeros elegantes que viajaban en cuatro horas.
Critica la destrucción de los trenes estatales argentinos y la decadencia estética del país, despidiéndose con nostalgia por un pasado de esplendor.