Adrián Suar y Araceli González se encontraron en el juzgado 6 de San Isidro tras 20 años de litigio por la productora Pol-ka, firmando un acuerdo con confidencialidad.
Araceli reclamaba participación por 70 mil dólares aportados para crear Pol-ka, estimando ahora unos 250-300 mil dólares, mientras Suar vendió parte a Canal 13.
El llanto de Araceli en programas de Susana y Mirta se debió no solo a plata sino al dolor de ver a un amor convertido en enemigo, con hijo Toto en medio.