La policía israelí impidió inicialmente al patriarca Pitzabala y al custodio entrar a la Basílica del Santo Sepulcro para celebrar la misa de Domingo de Ramos, por restricciones de más de 50 personas en contexto de guerra con Irán.
Vatican News y el Patriarcado Latino de Jerusalén denunciaron el hecho. Tras escándalo público, intervino el embajador de Estados Unidos en Israel, quien criticó la prohibición pese a sitios sagrados cerrados, y Antonio Tajani expresó solidaridad al patriarca.
Finalmente, en la noche del domingo, se permitió la misa, aunque el incidente genera coletazos en el conflicto Irán-Israel que trasciende lo económico a la fe católica en Pascua.