El panel de Mediodía bien arriba continúa cuestionando la decisión de Andrea del Boca de entrar a la casa de Gran Hermano, argumentando que rifa su extensa trayectoria artística por generar contenido polémico en un reality de bajo rating.
Los conductores destacan la falta de naturalidad en las discusiones dentro de la casa, como la pelea con Sol Abraham, donde nadie intervino pese a haber 20 participantes, y predicen que saldrá afectada emocionalmente como en juicios pasados.
Se menciona que figuras como Ricardo Darín y Mirta Legrand se sorprenden por su participación, y comparan con la decadencia de estrellas que buscan exposición a cualquier costo, aunque reconocen su historia desde los 6 años.
El debate incluye críticas a su actualidad laboral post-juicios y la estrategia de usar el reality para volver a la agenda, pero insisten en que el programa necesita estas peleas para sobrevivir.