Andrea del Boca explotó en Gran Hermano contra quienes subestiman las telenovelas, destacando sus 57 años de carrera y acusando a críticos de no haber trabajado nunca. La pelea surgió por la compra semanal con solo 25 minutos, donde cuestionaron si la vegetariana Sol podía comprar para toda la casa, generando gritos y sanciones por escuchar mensajes desde afuera.
Panelistas analizaron el enfrentamiento entre Andrea y Sol, mostrando clips donde Andrea grita "me mantienen con mi trabajo" y defiende su profesión. Solcitó apoyo de su grupo pero sintió traición al quedar sola, mientras la casa discute estrategias como comprar poco para picar a todos.
Noé, hermana de Sol, defendió a su hermana en vivo, negando que mandaran gritos pagados con megáfono y explicando que escucharon insultos como "rata inmunda". Ana, hija de Andrea, posteó en redes apoyando a su madre y criticando la obsesión de una panelista.
La discusión escaló con acusaciones de ego y currículums, comparando trayectorias de actrices vs medicas, en un lunes caliente de Gran Hermano que promete más guerra.