Patricia Monteoliva, viceministra de Seguridad, pidió personalmente recontratar a Claudio Miguel Brisoni, gendarme retirado y exministro de Seguridad de Santa Fe cercano a Patricia Bullrich, para un puesto de jefatura pese a regulaciones que lo impedían, tras una sucesión de decretos que habilitaron la excepción.
Panel revela bronca interna en Gendarmería por el regreso del retirado, quien cobra su salario jubilatorio más el nuevo cargo; se rumorea que Brisoni es pareja o amante de Monteoliva, quien lo llamó por teléfono personal durante incidente con Pablo Grillo para que "se haga cargo".
La contratación se critica como uso del Estado para "aguantadero de amantes", priorizando un pedido personal sobre promesas salariales a la fuerza (aumento del 38%), en paralelo al escándalo de custodia a Adorni.
Debate cuestiona coherencia liberal del gobierno al permitir estos favores mientras médicos y policías ganan poco, y se menciona que Monteoliva estaba más pendiente de esto que de cumplir compromisos con efectivos activos.