Ana Iparraguirre evaluó la estrategia de comunicación del gobierno ante el escándalo de propiedades ocultas de Manuel Adorni, criticando que ignora todos los manuales de crisis al respaldarlo con fotos de funcionarios y conferencias de ministros como Economía y Cancillería.
La analista explicó que el gobierno no lo trata como manzana podrida ni problema sistémico, comparándolo con casos previos como Español y Caputo donde soltaron la mano más rápido, y atribuyó la decisión a que no es año electoral y la caída de imagen de Milei se debe más a la economía que a Adorni.
Iparraguirre presentó tablas sobre reacciones públicas en crisis de enriquecimiento: enojo por castigo, pedido de disculpas por traición moral, o cambio sistémico, rechazando la idea de 'fatiga por corrupción' que presume el gobierno para cerrar el caso rápido pese a novedades constantes.
Advirtió que Adorni era activo clave en CABA contra macrismo, beneficiando a Patricia Bullrich en encuestas, y que su imagen cae más acelerada que la de Milei.