Israel prohibió la misa tradicional del Domingo de Ramos en el Santo Sepulcro, generando revuelo mundial y críticas internacionales. El Cardenal Pierbattista Pizzabala fue frenado por la policía cuando se dirigía a oficiar la ceremonia.
Esto no ocurrió ni siquiera durante la pandemia de COVID, donde se permitieron misas para 15 personas. Netanyahu justificó la medida por cuestiones de seguridad, pero el mundo interpreta otra cosa.