Se abre el capítulo más grave de la guerra contra Irán con la llegada al frente de tropas de tierra de Estados Unidos, primer contingente de 3.500 soldados para ataques terrestres. Teherán advirtió que los están esperando.
El Pentágono anunció que alista otros 10.000 efectivos para acciones terrestres. La misión expone a fuerzas estadounidenses a peligros con drones, misiles iraníes, disparos y explosivos improvisados.
El portavoz militar de Irán advirtió previamente que las tropas estadounidenses se convertirán en alimento para los tiburones del Golfo Pérsico si ingresan a territorio iraní, en conflicto que cumple un mes. El petróleo subió a 116 dólares por tensiones en Hormuz.