Una asociación contra la trata presenta denuncia en Justicia de San Martín contra Jessica Maciel, participante trans de Gran Hermano, acusada de captar y obligar a chicas trans a prostituirse, cobrarles cuotas fijas y usar violencia extrema como inyecciones de sustancias y golpes. Testimonios revelan pagos forzados de 10.000 pesos diarios y allanamientos posibles en la casa del reality.
El abogado defensor Alejandro Zipolla pide su expulsión inmediata ya que Maciel no puede firmar poder sin salir, y panel de Bendita especula con policía allanando la casa, esposando participantes y críticas a producción por no chequear prontuarios. Víctimas describen red de explotación en casa de Maciel con brigada para cobrar.
Escándalo incluye menores potenciales, inyecciones de aceite y grasa para curvas, y violencia; panel condena el reality como foco de quilombos, exige justicia formal sobre redes sociales y bromea con policías como nuevos participantes.
Maciel niega todo vía casa, pero pruebas constadas incluyen videos de víctimas identificándola en ruta 8 y eventos virales previos; panelistas insisten en penas de 4-15 años por proxenetismo y vulnerabilidad trans.