En la bodega El Enemigo de Maipú, Mendoza, la saxofonista Saida ofreció un violín etiquetado como Antonio Stradivarius 1713 heredado de su abuelo para financiar un saxofón profesional y gira musical. Los tasadores, emocionados por la posible autenticidad de una pieza de 1700 con solo 600 conservadas, lo examinaron detalladamente.
Tras análisis en Buenos Aires, determinaron que es una réplica: cerdas no originales, madera no arce balcánico ni abeto rojo, y peso excesivo. Saida lamentó pero agradeció aclarar la ilusión, planeando seguir buscando fondos.
El equipo disfrutó el paisaje, vinos como Malbec y la música en vivo de la bodega inspirada en Divina Comedia. Invitaron a copas para cerrar.