La bodega Familia Schroeder en San Patricio del Chañar, Neuquén, fundada en 2001, emplea un sistema de gravedad en un edificio de 22 metros contra la barda para vinificar sin bombas, minimizando la oxidación en Pinot Noir y otros varietales patagónicos.
El proceso inicia con cosecha manual o mecánica; las uvas tintas entran directamente al tanque para prensado, mientras las blancas se prensan en el segundo nivel separando piel y semilla, pero conservando la piel completa para el color. El viento patagónico engrosa las pieles, concentrando azúcares y aromas en vinos más intensos y aromáticos.
Los tanques cónicos suspendidos facilitan la fermentación y el escurrido por gravedad; el cuarto nivel guarda vinos jóvenes en acero inoxidable para perfiles frutales, y el quinto en barricas de roble francés para maduración, aportando complejidad antes del descarte tras 3-4 usos.
Las rosas al inicio de los hilos actúan como indicadores de plagas, sacrificándose primero. Durante la Fiesta de Vendimia, celebran con música, gastronomía y espumantes por método Charmat. Descubrieron fósiles que nombran sus vinos, preservados en el Museo Proyecto Dino.