Un alumno de 15 años ingresó a la Escuela Mariano Moreno número 40 en San Cristóbal, Santa Fe, con una escopeta escondida en un estuche de guitarra y abrió fuego durante el izado de la bandera en el patio interno, matando a Ian, un chico de 13 años, e hiriendo a otros dos menores que fueron trasladados en código rojo al hospital de Rafaela y se encuentran fuera de peligro.
Compañeros como Axel, amigo del agresor, confirmaron episodios prolongados de bullying contra él por parte de un grupo de chicos más grandes, tanto dentro como fuera del colegio, en un pueblo chico donde todos se conocen. La docente Carolina Morel relató el horror vivido: los profesores se tiraron al piso ante los disparos, vieron al agresor reducido con cara de shock y a Ian sin signos vitales en el patio. Padres como Antonella destacaron que el agresor era buen alumno con excelentes notas y participaba en deportes.
Periodista Noelí Rojas desde el lugar informó sobre la conmoción en la comunidad de 15.000 habitantes, con duelo decretado, suspensión de actividades en clubes como el Atlético Independiente donde jugaba Ian, y familias buscando a sus hijos que escaparon saltando ventanas. El intendente André Chuc advirtió previamente sobre violencia y consumo de drogas crecientes en la región, pidiendo ayuda al gobierno provincial sin respuesta.
Expertos como Alejandro Schumann urgieron priorizar la salud mental adolescente ante un mundo violento, pantallas tóxicas y bajo umbral de frustración, con familias, escuelas y Estado pasando responsabilidades. Legalmente, el agresor de 15 años es inimputable por la ley penal juvenil vigente hasta septiembre, cuando entra la reforma; el proceso es confidencial.