Un adolescente de 15 años ingresó a la Escuela Número 40 Mariano Moreno de San Cristóbal, Santa Fe, con una escopeta calibre 12-70 oculta en una funda de guitarra, mató a quemarropa a Ian, un chico de 13 años e hirió a ocho más en un ataque que generó pánico con corridas, vidrios rotos y chicos saltando ventanas.
El agresor gritó "sorpresa" antes de disparar en el baño y el hall principal a las 7:13, justo antes del izado de bandera; un portero lo desarmó heroicamente. Todos describen al chico como callado, tranquilo y buen alumno, sin conductas problemáticas previas, aunque circulan videos cuestionados de supuestos bullying sacados de contexto.
La fiscalía a cargo del doctor Carlos Botero investiga motivos, con reserva por ser menores; secuestraron el arma del abuelo del agresor. Seis heridos están en hospital local, dos trasladados a Santa Fe (uno grave con perdigonadas en cuello y cabeza, pero estable). La escuela cierra tres días y la comunidad se autoconvoca en la plaza pidiendo "justicia por Ian", hijo único muy esperado por sus padres.
Entrevistas a madres y alumnas revelan conmoción en la pacífica ciudad de 15.000 habitantes: violencia adolescente recurrente, caso previo en diciembre donde chicas del colegio atacaron a una alumna cortándole la cara fuera del establecimiento. Panel critica falta de herramientas contra bullying silencioso en escuelas, inacción política local (peronistas, socialistas, La Libertad Avanza) y necesidad de abordar agresividad social reflejada en adolescentes.
Locutores insisten en investigar "el porqué" (bullying, familiar, mental) para prevenir repeticiones, destacando que colegios deben detectar señales pese a salarios bajos; nadie del colegio habló, todo centralizado en Ministerio de Educación tras cambio reciente de autoridades.