Un alumno de 15 años ingresó a la Escuela Normal Mariano Moreno de San Cristóbal, Santa Fe, con una escopeta oculta en un estuche de guitarra, gritó "sorpresa" durante la formación matutina, mató a un chico de 13 años con un disparo en el pecho e hirió levemente a dos más, que fueron trasladados a Rafaela. Un preceptor y un asistente lo redujeron al intentar recargar con cartuchos que llevaba en el pecho, evitando una masacre mayor.
Testigos como Ramiro, compañero del tirador, lo describieron como callado, respetuoso y buen alumno, sin señales previas de violencia. Otro testigo contó que vio al agresor salir del baño con el arma, disparar y escapar por la entrada principal tras reconocerlo de frente. Compañeros relataron caos con alumnos rompiendo ventanas y corriendo en pánico, mientras el tirador parecía "cambiado" y no disparó a uno que lo saludó por amistad.
El padre Martín, cuya hija de 18 años presenció todo desde el frente, reveló que el tirador había dicho "van a morir todos" días antes, aunque nadie lo tomó en serio. Confirmaron bullying en videos virales contra él, una pelea la semana previa y problemas de drogas en la zona, reconocidos por el intendente Marcelo Adreizuc. La psicóloga Jacqueline Orellana criticó el silencio institucional: la escuela falló en detectar y actuar sobre bullying, amenazas y violencia previa, como un caso reciente de agresión con corte en el rostro.
Seis alumnos con heridas leves por escapar fueron dados de alta con contención psicológica. Padres expresaron shock, con hijos traumatizados que no quieren volver al colegio. La comunidad, de 16.000 habitantes, está conmocionada por esta escalada de violencia escolar, pese a que el tirador cazaba con sus padres y parecía normal.