Un adolescente de 15 años ingresó al Colegio de San Cristóbal, en Santa Fe, con una escopeta oculta en un estuche de guitarra y abrió fuego esta mañana, matando a un chico de 13 años e hiriendo a varios compañeros. El tirador gritó "sorpresa" antes de disparar al menos cuatro o cinco veces en la entrada del establecimiento, donde los alumnos formaban al inicio de las clases.
La víctima fatal era un alumno de primer año, mientras que otro herido grave con perdigones en cuello y cara fue trasladado en código rojo al hospital de Rafaela, donde se recupera estable. Otros sufrieron heridas menores por la estampida: cortes al romper vidrios, saltos de alambrados y caídas. Alumnos y maestras huyeron despavoridos, algunos por la puerta trasera, creyendo inicialmente que eran explosiones o puertas cayendo.
Testimonios de alumnas como Priscila y Sofía Boylin revelan que el agresor, Gino Carradini, sufría bullying de compañeros, amenazaba con matarlos por estar "cansado" y planeaba atacar su curso en tercer año, pero la víctima de 13 se cruzó en su camino. El arma pertenecía al padre, cazador, y el chico estaba habituado a usarla. Un preceptor lo redujo cuando recargaba. La madre del tirador publicó en redes sobre el bullying que padecía su hijo.
Expertos como el doctor Pablo Fernández Pereira analizan implicancias legales: por su edad, irá a un instituto de menores con evaluación psiquiátrica, no cárcel, ya que la nueva ley de imputabilidad entra en septiembre. Periodista Cristian Galeno desde el lugar describe conmoción en la ciudad de 27.000 habitantes, donde todos se conocen; el colegio es uno de los principales, con primaria, secundaria y terciario. Club Independiente lamentó la muerte del chico, que jugaba allí.
La cobertura incluye videos del tiroteo, entrevistas con alumnos traumatizados y comparaciones con casos previos como Carmen de Patagones en 2004, destacando bullying como hilo conductor y rol de redes sociales en amplificar el acoso.