Un alumno de 15 años ingresó armado con una escopeta escondida en un estuche de guitarra a la escuela Mariano Moreno de San Cristóbal, Santa Fe, y abrió fuego matando a su compañero Ian Cabrera de 13 años, hiriendo a otros ocho en un acto de terror que duró segundos a las 7:10 de la mañana.
El tirador se escondió 10 minutos en el baño cargando el arma con cinco cartuchos antes de disparar contra Ian, quien iba al baño justo cuando sonó el timbre para izar la bandera; los alumnos corrieron despavoridos rompiendo vidrios y saltando alambrados para escapar, dejando bicicletas abandonadas en el patio.
Facundo Muñoz reportó desde el lugar que un preceptor redujo al atacante, mientras la policía custodia el colegio; vecinos oyeron detonaciones y gritos, y los chicos huyeron 150 metros hasta una salita para curarse cortes y golpes.
A la noche hubo una marcha del silencio con velas por justicia; un dirigente del Club Atlético Independiente lamentó la pérdida de Ian, a quien conocía de vista y destacó el compromiso familiar de sus padres, preguntándose cómo responder ante padres ejemplares ante la violencia social rampante.