Policía de Israel bloqueó al cardenal Pizzabala, líder católico en Tierra Santa, impidiéndole celebrar misa en el Santo Sepulcro el Domingo de Ramos, sitio de sepulcro y resurrección de Jesús, generando condena mundial por intolerancia religiosa.
Pamela Francescato reportó desde Roma: Vaticano denunció grave precedente ofensivo; Giorgia Meloni lo llamó afrenta a libertad religiosa, Macron condenó fuertemente, Papa e Italia convocaron al embajador israelí. Patriarcado de Jerusalén tildó acto de intolerancia.
Polémica cruza con guerra en Medio Oriente; líderes estatales tuitean rechazo unánime en Semana Santa.