El pastor compartió sobre el clamor en oración, citando Éxodo 2:23 donde israelitas esclavizados 400 años clamaron y su grito subió a Dios, quien los liberó del faraón opresor.
Explicó que pedir ayuda al enemigo como faraón agrava el yugo, pero clamar a Dios trae libertad, citando Éxodo 3:7 y Números 20:16 donde Dios oyó y sacó de Egipto.
Enfatizó que en el faraón o mundo nunca hay paz ni propósito, solo en Dios respondiendo al clamor.