Monseñor Jorge García Cuerva continúa la Santa Misa de Ramos en la Catedral Metropolitana de Buenos Aires, completando la lectura de la Pasión según San Mateo, donde Jesús entrega su espíritu amid terremotos y confesiones de fe del centurión.
En su homilía, reflexiona sobre los que se burlan de Jesús pidiendo que se salve a sí mismo, contrastando el individualismo actual con la salvación colectiva de Dios, y critica la guerra y el egoísmo promoviendo la fraternidad. Destaca al centurión por su mirada de conjunto, cercanía al crucificado, independencia y valentía al confesar que Jesús es Hijo de Dios, invitando a no dejarse manipular por redes o opiniones ajenas.
La celebración prosigue con la Profesión de Fe, Oración de los Fieles por Iglesia, patria, pueblos en guerra, enfermos y participantes virtuales, Prefacio Eucarístico, consagración, Padre Nuestro, Cordero de Dios y Comunión. Al final, invita a Semana Santa en parroquias y reza la oración de San Francisco de Asís por la paz en tiempos de violencia.
Concluye bendiciendo a los fieles y recordando que la cruz nos hace hermanos, transmitida para unir a la comunidad en fe y paz.