El príncipe Mohammed bin Salman (MBS) emergió como figura clave en la familia real saudita, educado localmente y marginado inicialmente por su origen materno no real. Su padre, el rey Salman, ascendió al trono en 2015 tras la muerte de hermanos mayores, posicionando a MBS como ministro de defensa y príncipe heredero suplente.
MBS lanzó intervenciones militares contra rebeldes hutíes en Yemen, ganando visibilidad internacional pese a la catástrofe humanitaria resultante. En 2016, con apoyo paterno, anunció Visión 2030, un plan radical para diversificar la economía más allá del petróleo, abarcando roles femeninos, educación y medioambiente.
Un año después, el rey Salman destituyó a su sobrino Mohammed bin Nayef como príncipe heredero, elevando a MBS en la línea sucesoria y marcando el inicio de transformaciones profundas en el reino.