En clips del especial, Lucas Pertosi relata que grababa peleas del grupo de rugbiers aunque se arrepiente, fueron detenidos acusados de matar a un pibe sin saberlo inicialmente y la fiscal les dijo que entregó un chico en cojones a una mamá.
Pertosi se sintió mal defendido porque la estrategia fue bloquear todos juntos pese a distintas participaciones; él nunca tocó a la víctima pero nadie lo defendió, y rechazó participar en el documental de Netflix propuesto por su representante.
Admite que nadie tomó dimensión de lo que pasaba, no hubo plan ni intención de matar, fue una pelea que terminó en tragedia terrible.