Andrea y Sol protagonizan una feroz pelea en la casa de Gran Hermano al discutir quién debe ir al supermercado con presupuesto recortado. Sol cuestiona a Andrea por ser vegetariana y no haber cocinado para toda la casa, mientras Andrea la acusa de no saber lo que necesita el grupo.
La discusión escala a gritos e insultos: Andrea defiende su carrera en telenovelas, llamando ridícula a Sol y gritando que la gente que ve telenovelas los pondrá en su lugar, mientras Sol responde con burlas sobre actores y exige respeto. Andrea menciona nunca haber sido mantenida y su independencia económica.
Los demás intentan calmar, pero persisten acusaciones de caretaje, mentiras y falta de educación. Sol grita sobre pisar sillas sin modales, y la tensión llega a amenazas de nominaciones y exposición ante el público.