Eduardo Lazari detalla el golpe de Estado contra Arturo Frondizi el 29 de marzo de 1962, tras elecciones de gobernadores donde el peronismo como Unión Popular triunfó pese al pacto Frigerio-Perón. Frondizi fue sacado a empujones de la Casa Rosada, preso en Martín García y luego en el Hotel Tunquelén de Bariloche hasta 1963.
La Corte Suprema designó a José María Guido como presidente provisional para dar pátina constitucional al golpe militar sui generis. Frondizi cumplió su acuerdo con Perón habilitando el peronismo en elecciones, lo que desató el derrocamiento por sectores gorilas del Ejército. Tuvo relación privilegiada con John F. Kennedy, quien lo consultaba, y anticipó su asesinato.
Frondizi impulsó un triángulo virtuoso de petróleo, acero e industria automotriz: triplicó la producción petrolera para lograr autoabastecimiento, se nombró presidente de YPF, inauguró Somisa y atrajo 27 terminales automotrices como Ford Falcon y Peugeot. Anuló contratos petroleros Arturo Illia, demorando la potencia petrolera argentina.
Figura austera, abogado que rechazó diploma de Uriburu, diputado en bloque de los 44 contra Perón, arquero de Almagro. Lazari lo califica como el presidente de mayor talante intelectual del siglo XX, comparable a Sarmiento, con discursos literarios de primera línea.