El conductor realiza un editorial duro contra Manuel Adorni, jefe de gabinete, por cometer un error al menospreciar su rol y no conocer normas sobre dádivas. Señala que nadie lo obligó a ocupar el puesto y que se desdibujó desde su rol como vocero.
Critica explicaciones insuficientes de Adorni en entrevistas con Eduardo Feinmann y Luis Majul, y compara con kirchnerismo pero aclara abismo en gravedad. Insiste en que es torpeza política y mentira flagrante, no comparable a saqueo pasado.
Adorni califica el caso como operación política contra el gobierno, no personal, y dice que la audiencia dicta la agenda, no logros como viaje a EE.UU.
El panel debate si hay carnicería contra Adorni o justicia debe avanzar por dádivas, simbólicas en contexto de austeridad.