La iglesia anglicana, separada de Roma hace 500 años por Enrique VIII, nombra por primera vez una mujer como arzobispo de Canterbury, figura clave con 100 millones de fieles, comparable a una papisa aunque el rey es cabeza formal.
Tras aceptar sacerdocio femenino en 1992 y obispas, llega esta líder. Sergio Rubín destaca apertura vs. católica, donde Juan Pablo II clausuró debate sobre mujeres sacerdotes, seguido por Benedicto y Francisco. Debate diaconisas, con comisión vaticana sin resolución.
Mujeres ocupan cargos vaticanos como gobernadora y directora museos, pero no ministerio religioso. Rubín opina por avance en diaconado ante mayoría femenina en misas, reflexión para católica y otras religiones.