Un veterano contó cómo el sábado 10 de abril les dijeron que irían a las islas, pensando en pasar un tiempo y volver, pero bajaron con curiosidad.
Con el correr de los días notaron la escasez, sintiendo miedo, frío y hambre, identificando dos lucecitas rojas como peligro y gritando a los sargentos rusos.
Sufrieron quemazón en el estómago y nunca dejaron compañeros heridos en el campo. Malvinas le enseñó todo en 70 días con 20 años, lecciones únicas de vida.