Tomás Dente arremetió contra colegas periodistas por priorizar la situación patrimonial de Manuel Adorni sobre la inseguridad galopante en Buenos Aires. Destacó su honestidad profesional y acusó a los medios de ignorar problemas reales como robos y violencia para enfocarse en escándalos menores, influenciados por pauta publicitaria del gobernador Axel Kicillof.
Defendió las reformas del gobierno nacional, como el paquete de medidas judiciales, modificación del Código Penal para endurecer penas y fortalecimiento de Fuerzas Armadas, que ningún medio cubrió adecuadamente. Criticó a periodistas que viven aislados de la realidad callejera, comparándolos con políticos, y llamó a un mea culpa en el periodismo.
Insistió en que a la gente le importa transitar en paz, no patrimonios de funcionarios, y anunció móviles sobre casos de inseguridad en Avellaneda y José C. Paz.
Mencionó a figuras como Alfredo Casero y Luis Majul por exponer la falta de moral en el periodismo.