En audiencia en EE.UU., Nicolás Maduro con chaleco de preso y traductor discute origen de fondos para sus abogados, ya que no puede usar recursos del gobierno venezolano no reconocido; fiscal propone defensor oficial si no justifica dinero lícito.
Se lo vio más delgado pero manteniendo bigotes; su esposa Cilia Flores presente sin contacto, ante juez de 93 años de habla confusa; reportero detalla rigurosa seguridad, sin cámaras ni fotos en corte.
No hay fecha para próxima audiencia, pendiente definiciones sobre pruebas y pagos.