La licenciada Mariana Kers analiza por qué las personas se obsesionan con quien no les da bola o no las elige, un fenómeno común en hombres y mujeres de todas las edades.
Explica que el cerebro confunde intensidad unilateral con conexión emocional y genera refuerzo intermitente similar a una tragamonedas, liberando dopamina en la incertidumbre.
Señala que se desea lo inaccesible y se repiten patrones de historia personal, confundiendo validación externa con apego. Recomienda cuestionar si es atracción real o lo que evoca en uno mismo.
Invita a abrir interrogantes en lugar de cerrar, fomentando charlas sobre modelos de apego y bagaje emocional.