El portavoz militar israelí Ronnie confirmó que las fuerzas de Israel eliminaron a 700 terroristas de Hezbollah en el sur del Líbano durante las últimas semanas, incluyendo 220 de las fuerzas Raduán y 150 operadores de artillería. Las operaciones selectivas llegan hasta la zona del río Litani para cumplir resoluciones internacionales y el acuerdo de alto el fuego de 2024, impidiendo el paso de refuerzos enemigos por puentes destruidos.
Israel degradó el 90% del arsenal de cohetes y misiles de Hezbollah desde antes del 7 de octubre de 2023, reduciéndolo de 150.000 a unos 15.000, mientras coordinan codo a codo con Estados Unidos en ataques a más de 8.500 objetivos en Irán y más de 1.000 en Líbano, enfocados en la industria de misiles balísticos, programa nuclear y lanzadores destruidos al 70%.
Irán lanza en promedio 10 misiles por día y Hezbollah 100 cohetes, pero con defensas aéreas neutralizadas al 85%, Israel opera libremente sobre suelo iraní. Ronnie enfatizó que la guerra es de supervivencia contra una amenaza existencial nuclear, no contra pueblos sino contra regímenes terroristas, con esperanza de libertad para iraníes y paz regional vía Acuerdos de Abraham ampliados.
La ciudadanía israelí muestra resiliencia extrema: tras sirenas, vuelve a la normalidad apoyando la operación porque entienden que frenar a Irán asegura supervivencia. Operaciones como "León Rugiente" enfrentan proxies iraníes tras décadas de amenazas, con Gaza en cese de fuego y Hamas desmilitarizándose per plan de Trump.