Tres presos en el penal de Magdalena, Gabriel Nicolás Jiménez, Juan Manuel Acuña de 32 años y Facundo Ponce de 28, operaban un call center de estafas desde celdas con antenas satelitales de DirecTV para comunicarse y hackear WhatsApp de víctimas como el camarista Patricio Ferrari.
Los delincarios llamaban simulando empresas de paquetería para obtener códigos de verificación durante audiencias laborales, logrando dos intentos fallidos con una semana de diferencia gracias a rápida intervención de la DDI San Isidro que allanó las celdas y secuestró pruebas.
Reproducen audios donde estafadores piden datos personales y números para recuperar cuentas, advirtiendo sobre estafas virtuales mientras concretan el hackeo. Jiménez tenía condenas previas por robo agravado en robo de soldado en fútbol y banda.
El fiscal Patricio Ferrari pidió al ministro de Justicia bonaerense Martín Mena suspender celulares en prisiones como en la banda del millón, proponiendo teléfonos públicos monitoreados. Panel critica falta de decisión política del Servicio Penitenciario Bonaerense por temor o negligencia.